La pintura de Navarrosales es un códice personal, que asume por voluntad propia el espejo social en el que se absorbe. Imágenes mudas, silenciosas, que sacuden el interior; atmósferas delirantes y cargadas de color. Su obra esta acentuada por contrastes cromáticos y por una composición ordenada a través de escenarios reales e imaginarios.

Es difícil mirar una de sus pinturas sin detenerse a contemplar e interpretar su lenguaje pictórico y narrativo.

Navarrosales es un meticuloso observador de las emociones humanas, de los personajes urbanos desconocidos que son paradigmas universales. De la cultura de masas como el cine y sus prototipos, la vejez y el abandono, la orfandad, la desolación del ser humano.

Incrustado por completo en el arte urbano, en el cómic y sus características, narra en sus cuadros vivencias completas de su alrededor, del diario acontecer por mas triste y desesperante que este pueda ser, vivencias impregnadas a veces de poesía agria escritas en el mismo cuadro. Alusiones melancólicas de dualidades ausencia-presencia, personajes suspendidos por el delgado hilo de la razón-sin razón. Navarrosales es un verdadero filósofo. En su trayectoria ha pasado por varias etapas coloristas desde la utilización de los colores primarios puros hasta la mezcla de ellos como ahora lo hace y lograr diferentes matices y mayor luminosidad en sus propuestas.

La lectura de su obra aunque compleja no es difícil, nos hace reflexionar y ser participes de una alegre soledad pero soledad al fin.

Navarrosales el filósofo infatigable en su quehacer. Siempre es un gusto recorrer su vasta colección.

 

                                                                                           GALERÍA ADRIANA VALDES